Leo con asombro un artículo de Expansión en el que bajo el título “Los bufetes empiezan a pleitear contra sus clientes morosos…”,  examina a los grandes bufetes de España y su problema de liquidez por falta de pago. Digo “leo con asombro…” porque dicen tener tan solo un 1,5% de morosidad, cuando la realidad de un estudio previo marcaba cerca de un 8%. Eso en los “grandes” despachos ( grandes por el tamaño, claro), sin embargo en los pequeños despachos o en los despachos individuales la morosidad empieza a ser –El Problema–.

 La morosidad de los clientes ya es un problema de primera magnitud para los bufetes de abogados. Los impagos han llegado más tarde que a la mayoría de sectores. A diferencia de otras industrias, la morosidad era casi inexistente para los bufetes de abogados hasta no hace tanto tiempo. Ni siquiera tenían un departamento destinado a los recobros, constatan los grandes despachos nacionales y foráneos a los que ha consultado EXPANSIÓN: se ocupaban de ello los gestores administrativos, que hacían alguna llamada ocasional al cliente.  

Siempre, los honorarios del abogado han sido discutidos y polémicos, incluso en tiempos de bonanza no se ponía en duda que un médico, un arquitecto, un informático o un fontanero cobraran lo que era suyo, sin embrago siempre se puso en cautela los honorarios del abogado. Nunca se valoró la labor callada y constante del letrado que, tras cientos de horas de estudio, conseguía para el cliente lo que pedía. 

Esperando que nuestro sector pueda también remontar, y sobre todo que sea reconocida su labor, me despido deseándoles un buen fin de semana……