Como dijo un alumno de primero de derecho de la Universidad de Sevilla, cuando el primer día de clase, un profesor preguntó si alguien sabía lo que era una hipoteca, y un gracioso gaditano dijo, “ la hipoteca es un invento judío que sirve para asegurarse que no va dejarle sin pagar al que le debe, y si lo hace, se queda con su casa”. Buena definición, pensé, aunque no me convenció mucho lo del invento judío.
Siendo más rigurosos, y transcribiendo lo que afirma el artículo 104 de la Ley Hipotecaria, “ La Hipoteca sujeta directa e inmediatamente los bienes sobre que se impone, cualquiera que sea su poseedor, al cumplimiento de la obligación para cuya seguridad fue constituida” en fin ¿queda claro?.
Pues bien, os explico: La hipoteca es una figura jurídica que juega directamente dentro de los denominados Derechos Reales sobre las cosas. La hipoteca, aunque muchos no lo saben, puede constituirse en garantía de cualquier clase de obligaciones, y no sólo en caso de compraventa de vivienda. Así pues, puede garantizarse el pago de cualquier tipo de préstamo mediante ésta figura. Es cierto que para poder garantizar cualquier obligación, debe existir al menos una propiedad sobre la que se grave. Pero ¿ sabéis que pueden ser hipotecados otros derechos además de los inmuebles? Pues sí, además de la viviendas, locales etc. pueden hipotecarse: derechos de usufructo ( menos el legal), concesiones administrativas, derechos sobre pastos, aguas, leñas, superficies….
El desconocimiento sobre este mundo de la hipoteca, hace que corran bulos sobre, lo que puede y no puede ser embargado y subastado en caso de impago de la hipoteca. Dice el art. 111 de la mencionada Ley Hipotecaria que “Salvo pacto expreso o disposición legal en contrario, la hipoteca, cualquiera que sea la naturaleza y forma de la obligación que garantice, no comprenderá:
1. Los objetos muebles que se hallen colocados permanentemente en la finca hipotecada, bien para su adorno, comodidad o explotación, o bien para el servicio de alguna industria, a no ser que no puedan separarse sin quebranto de la materia o deterioro del objeto.
2. Los frutos, cualquiera que sea la situación en que se encuentren.
3. Las rentas vencidas y no satisfechas al tiempo de exigirse el cumplimiento de la obligación garantizada.”.
Visto lo anterior, y quedándonos tranquilos al saber que no te embargan el cómodo sofá de tu casa, debemos saber, antes de llegar a este extremo, qué condiciones debe tener nuestra hipoteca, sin que contengan cláusulas abusivas que hagan de nuestro préstamo nuestra peor pesadilla. Mañana os hablaré sobre esas condiciones básicas que debemos leer muy bien antes de firmar cualquier hipoteca.